El punto de inicio de la Navidad más temprano de Europa es Holanda.
El 17 de noviembre llega "desde España" un San Nicolás de tez blanca, con cabellera y enorme barba como el algodón, montado en su caballo blanco, ataviado como obispo, con la mitra y el cayado. El lugar donde desembarca San Nicolás en Holanda es distinto cada ano. El santo llega cargadísimo de regalos para los niños holandeses que durante todo el año se han portado bien.
Los pajes, llamados Zwarte Pieten, acompañan siempre a San Nicolás para comprobar las listas de regalos que han pedido los niños y sus comportamientos.
Durante un par de semanas sólo se dedican a adjudicar los regalos a los niños y su recorrido culmina la noche del 5 de diciembre, cuando dejan los regalos en las casas mientras que nadie los ven. El día 6 de diciembre, es un día en el que se intercambian los regalos y se entregan poesías escritas por uno mismo acompañando los regalos.